Funcionarios de gobierno de Milei anunciando levantamiento CEPO

Argentina: El gobierno de Javier Milei profundiza su programa económico tras el levantamiento del CEPO

Nota metodológica: Este análisis se realiza con una perspectiva neutral y técnica. No pretende ser una defensa ni una crítica partidaria de las decisiones políticas, sino una lectura estructural basada en datos agregados y principios de política económica. Reconocemos que las medidas pueden afectar de manera desigual a distintos sectores, y que precisamente por eso la economía es también un campo de disputas políticas. Analizar no es legitimar, sino intentar comprender lo que está ocurriendo con claridad y rigor.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció el inicio de la Fase 3 del programa económico iniciado en diciembre de 2023. Este cambio representa un giro profundo en la estrategia monetaria y cambiaria del país, con la promesa de reducir la inflación, recuperar la confianza y allanar el camino hacia una economía más previsible. En este artículo te explicamos en qué consiste este nuevo régimen, por qué es importante y cuáles son sus implicancias para la vida cotidiana de los argentinos.

Contexto: Fase 1 y Fase 2 del programa

La Fase 1 del programa, lanzada en diciembre de 2023, se centró en eliminar las principales fuentes de emisión monetaria: el déficit fiscal y el financiamiento monetario del Tesoro. Se adoptó una política de austeridad fiscal y se interrumpió la asistencia del BCRA al gobierno. También se comenzó a normalizar el acceso al mercado cambiario para importadores y a reducir el peso de los pasivos remunerados del BCRA, bajando la tasa de interés de política monetaria y logrando una importante baja de la inflación entre diciembre y junio 2024.

La Fase 2, iniciada en mayo de 2024, introdujo un nuevo marco de política monetaria basado en un límite nominal a la Base Monetaria Ampliada (BMA), fijado en $47,7 billones. Se avanzó en el saneamiento del balance del BCRA, eliminando pasivos remunerados mediante la migración a instrumentos del Tesoro (LECAPs y LEFIs), y suprimiendo mecanismos de monetización indirecta como los PUTs y BIDs. Se reforzaron los instrumentos de regulación de la liquidez con un enfoque ortodoxo, sentando así las bases técnicas para lo que sería la Fase 3: una transición hacia mayor flexibilidad cambiaria y monetaria.

Inicio de la Fase 3 del programa económico

Con los pilares fiscales y monetarios reordenados en las primeras dos etapas, el gobierno argentino lanza ahora la tercera fase de su estrategia: un régimen que introduce mayor flexibilidad cambiaria y un nuevo enfoque monetario. Estos son sus principales elementos:

1. Flotación cambiaria dentro de bandas: un nuevo orden para el dólar

Desde abril de 2025, el tipo de cambio oficial argentino pasa a fluctuar dentro de una banda cambiaria entre $1.000 y $1.400 por dólar, que se ajustará hacia arriba un 1% mensual. Esto significa que el dólar puede moverse libremente dentro de ese rango, y el BCRA intervendrá solo si el precio alcanza el límite inferior (comprando dólares) o el superior (vendiendo dólares), sin esterilizar el impacto monetario de esas operaciones.

¿Qué quiere decir «sin esterilizar»? Cuando el BCRA compra dólares, inyecta pesos en la economía; cuando los vende, absorbe pesos. Esterilizar significa neutralizar esos efectos con otras operaciones (como vender o comprar bonos). En este caso, el BCRA deja que esas operaciones impacten directamente en la cantidad de dinero, usándolas como mecanismo natural de ajuste.

Este mecanismo busca contener la volatilidad cambiaria, al tiempo que introduce una forma gradual y previsible de depreciación del peso.

2. Fin del cepo y apertura cambiaria

Uno de los cambios más significativos es el levantamiento del cepo para personas humanas. Se elimina el límite de USD 200 mensuales y otras restricciones vinculadas a subsidios o empleo público. Aunque e mantiene un tope de USD 100 mensuales para compras en efectivo por ventanilla en bancos.

Además, se flexibilizan los plazos para el pago de importaciones y se permite nuevamente el giro de utilidades al exterior desde los ejercicios fiscales de 2025 en adelante. Se elimina el dólar blend (80/20), simplificando el régimen cambiario.

Esto podría significar, por ejemplo, que ahora vas a poder cobrar honorarios o sueldos desde el exterior sin tantas trabas ni intervenciones innecesarias. También podría facilitar el acceso a plataformas de pago internacionales para freelancers y exportadores de servicios.

3. Un nuevo ancla nominal: el M2 transaccional privado

En lugar de usar el tipo de cambio fijo o la base monetaria como ancla para controlar la inflación, el BCRA adopta un enfoque centrado en los agregados monetarios. En particular, se usará como referencia el «M2 transaccional privado», es decir, el dinero en manos del sector privado que efectivamente se usa para consumir, pagar y operar en la economía real.

Este enfoque permite un control más preciso de la cantidad de dinero que influye directamente sobre la inflación, y marca un regreso a esquemas de corte monetarista.

4. Fin del financiamiento monetario del déficit y de la bola de LELIQs

El BCRA se compromete a no emitir pesos para financiar al Tesoro ni para pagar intereses de sus pasivos remunerados. Esto pone fin a una de las fuentes históricas de presión inflacionaria en Argentina: la emisión para sostener el pago de intereses de LELIQs y otros instrumentos.

5. Apoyo externo: FMI, swap con China y nueva liquidez

Este cambio de régimen cuenta con respaldo internacional. Argentina recibirá USD 15.000 millones de libre disponibilidad del FMI, más USD 6.100 millones de otros organismos, y renovará el tramo activado del swap con China por USD 5.000 millones. Además, se licitará una nueva facilidad de repo con bancos internacionales por hasta USD 2.000 millones.

Conclusión: ¿estabilidad o riesgo?

Este artículo no busca posicionarse a favor ni en contra de las medidas tomadas, sino ofrecer un análisis lo más neutral posible en base a lo que puede observarse a nivel agregado. Es evidente que existen sectores más beneficiados o perjudicados que otros, y eso es parte inherente de cualquier proceso de cambio económico profundo. Por eso mismo, la política genera conflictos: porque toma decisiones que afectan de manera desigual a distintos actores sociales.

El nuevo paradigma monetario y cambiario marca un cambio radical respecto a las décadas anteriores. Con anclas nominales claras, eliminación del cepo y apoyo externo, Argentina busca salir del ciclo de inflación crónica e inestabilidad. Pero el éxito dependerá de la consistencia fiscal, la credibilidad institucional y la capacidad de sostener estas políticas en el tiempo.

Desde Internacionalizarse, seguiremos analizando estas transformaciones clave para entender el presente y futuro de la economía argentina.


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