Cumbre en Alaska: Trump y Putin negocian el futuro de Ucrania y el nuevo orden mundial

Aunque mucho se ha especulado sobre el final de la guerra en Ucrania desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, los hechos indican que ese momento aún no ha llegado. Por el contrario, los ataques de ambas partes se han intensificado. Pese a que existen canales de diálogo abiertos para intentar un cese al fuego, las agresiones mutuas siguen siendo una acción estratégica para torcer la correlación de fuerzas a favor propio y negociar desde una posición más sólida.

Sin embargo, todo apunta a que estamos entrando en la fase final del conflicto.

Un encuentro inédito y cargado de simbolismo

Esta es la primera cumbre presencial entre Trump y Vladimir Putin desde que comenzó la invasión a gran escala en febrero de 2022. El lugar elegido es la Joint Base Elmendorf–Richardson, en Anchorage, Alaska, una ubicación que combina seguridad y simbolismo: lejos de Europa y de Ucrania, en un territorio que perteneció a Rusia hasta 1867 y que se conecta geográficamente con Siberia a través del Estrecho de Bering.

El mensaje implícito es claro: Rusia ya no está aislada. Cuando comenzó la guerra, la estrategia «occidental» fue aislar a Putin de la comunidad internacional. Casi cuatro años después, esa ofensiva de sanciones y bloqueos ha fracasado. Aunque la economía rusa se encuentra recalentada, el país mantiene control sobre aproximadamente un 20 % del territorio ucraniano y continúa proyectando influencia global.

La agenda oficial… y la que no se menciona

La cumbre en Alaska no solo busca hablar de Ucrania. La agenda oficial incluye:

  • Negociar un alto al fuego o cese de hostilidades en el este ucraniano.
  • Reabrir discusiones sobre control de armamento y posibles acuerdos de desarme nuclear.
  • Intercambios humanitarios, incluyendo prisioneros.

Pero, detrás de cámaras, los temas son más amplios:

  • Reconocimiento (explícito o implícito) de las ganancias territoriales rusas.
  • Flexibilización de sanciones económicas como parte de un eventual acuerdo.
  • Definición de nuevos equilibrios geopolíticos en un orden mundial en gestación.

Ucrania, sin asiento en la mesa

Otro aspecto clave es que Ucrania no forma parte directa de esta negociación. Mientras el presidente Volodímir Zelenski fue recibido en Washington con gestos que en algunos sectores se interpretaron como humillantes, esta reunión entre Trump y Putin será a puertas cerradas, con ruedas de prensa posteriores. Trump ya ha adelantado que se trata de un “tanteo” para evaluar si es posible negociar con Moscú.

Lo que puede venir

Incluso si esta cumbre no produce un acuerdo definitivo, puede ser el puntapié inicial para poner fin a una guerra que ha desgastado a todos los actores implicados. También marcará un precedente para conversaciones más amplias, que podrían incluir una futura reunión trilateral con Zelenski si se logran avances iniciales.

Más allá de Ucrania, este encuentro representa un momento clave en la redefinición de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, y por extensión, en el rediseño del tablero global. En un contexto donde el cansancio de la guerra crece y las tensiones internacionales se acumulan, Alaska se convierte —al menos por un día— en el epicentro del mundo.

Internacionalizarse – Lecturas globales, para realidades locales
Por Maximiliano Buteler


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