Mapa de Venezuela con señalamientos de puntos estratégicos desde la óptica militar.

Venezuela como teatro de operaciones: intervención militar de Estados Unidos

Abg. Gustavo Arturo Egui Bastidas

Introducción

Se procura una evaluación objetiva sobre los acontecimientos y acciones militares por parte de la Administración estadounidense en territorio venezolano, en base a su Estrategia de Seguridad Nacional (noviembre de 2.025) e intereses (Realpolitik).

El Presidente Donald Trump y sus asesores buscando un “control de daños”, por el momento, acordaron con los principales representantes del Régimen criminal (algunos señalados como narcotraficantes y terroristas por los Estados Unidos) que han oprimido durante décadas al pueblo de Venezuela, dejando por fuera al Presidente electo Edmundo González Urrutia, a María Corina Machado, de las decisiones y negociaciones, a esta última de manera humillante y pública.

En reciente informe “Observaciones Sobre la Posible Intervención Militar en Venezuela por Parte de los Estados Unidos” de fecha 10 de diciembre de 2.025 y previamente en entrevista dada al Periodista Alejandro Marcano expuse, cito textualmente “operaciones en tierra de unidades especiales para hacer extracciones”, “la utilización de cohetes y drones”, “van a bombardear la base aérea de Maracay”, “el daño colateral nunca lo puedes controlar”, “queda el país en las mismas condiciones con unos nuevos dirigentes de la Dictadura”.

Antecedentes – Venezuela

Actualmente sigue bajo control político y territorial de una Dictadura, conformada por sectores de poder, principalmente militar (General Padrino López, Capitán Diosdado Cabello, otros generales), un grupo civil (los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, Nicolás Maduro Jr.) y algunos gobernadores “influyentes” como Rafael Lacava (Estado Carabobo) y Freddy Bernal (Estado Táchira).

Los poderes públicos no son independientes, están manejados por el Régimen, incluyendo la recién nombrada directiva de la Asamblea Nacional anteayer. No se ha dado una liberación total de los más de 800 presos políticos registrados, entre civiles, militares y adolescentes. Hace dos días se dio la detención temporal de varios comunicadores sociales.

En los últimos tres días salieron nuevamente los colectivos (grupos delincuenciales) incluso con fusiles (armamento para uso militar) en Caracas y algunas ciudades del país, que son utilizados por la Dictadura para generar Terrorismo de Estado, intimidando a la población civil, evitando manifestaciones y protestas.

Venezuela sigue siendo hoy un Estado forajido y fallido, con la presencia de grupos irregulares binacionales (integrados por colombianos y venezolanos) como las FARC y el ELN, células terroristas de HEZBOLLAH y HAMAS, grupos de delincuencia organizada transnacional y operadores financieros que facilitan las operaciones de estos criminales.El Presidente Donald Trump, el Secretario de Estado Marco Rubio y el Secretario de Guerra Pete Hegseth mienten, Venezuela no está bajo su control administrativo, mucho menos territorial, creyendo erradamente que la recién nombrada Presidenta (ilegítima) encargada Delcy Rodríguez va acatar todas sus directivas.

Antecedentes – Estados Unidos

El Estado venezolano cuenta con las principales reservas de crudo pesado del planeta, así como importantes inventarios de oro, coltán y otros minerales, con una ubicación geográfica privilegiada. Controlar y disponer estos recursos representa el principal interés del Gobierno del Presidente Trump, como lo manifestó públicamente en una alocución donde una vez más su intemperancia es expuesta.

Su nueva política de Seguridad Nacional, es una actualización de la doctrina Monroe, que busca someter al hemisferio occidental, controlando económica y políticamente a los países de la región.

Venezuela es utilizada por el Presidente Donald Trump para retomar la influencia en el continente americano, demostrando fuerza, procurando un retiro de la región por parte de China, Rusia, Irán y de otros actores.

La política exterior del Presidente Trump es en muchos casos errática, confronta, amenaza, impone sanciones, aranceles, se retracta, según sus intereses y la luna anterior, sin tomar en cuenta principios básicos del Derecho Internacional y de la propia Constitución de los Estados Unidos, va en contra incluso de países aliados (OTAN) como el caso de Dinamarca, por sus pretensiones en Groenlandia, ha confrontado a Canadá, México, Panamá, solo por nombrar algunos, siempre actuando bajo amenaza.

Es oportuno mencionar el caso actual de Colombia, el Presidente Trump demuestra nuevamente torpeza política, indiferentemente de la posición ideológica del Presidente Gustavo Petro, al amenazar con la posibilidad de realizar ataques en territorio colombiano, en Colombia hay un Gobierno legítimo, con poderes públicos independientes, además, en una época de pre campaña electoral, ese tipo de señalamientos podría ser usado como argumento político por el candidato presidencial Iván Cepeda, para generar un sentimiento nacionalista  y captar más votos a su movimiento.

Los gobiernos estadounidenses, principalmente el actual, representan sus intereses, en tal caso los de sus aliados temporales, sus decisiones y acciones no son morales, no están basadas en equidad, justicia, esto lo deberíamos saber los venezolanos, más recientemente en el caso CITGO o el apoyo dado a Guyana y a Trinidad Tobado en contra de los intereses de Venezuela.

No se puede olvidar el trato dado a los venezolanos y latinoamericanos en el actual Gobierno del Presidente Trump, discriminación, xenofobia, “cacería” migratoria y encarcelación de cientos de ciudadanos, algunos sin ser judicializados, enviados a la cárcel del CECOT en El Salvador, violando sus derechos humanos. Las ejecuciones extrajudiciales (crímenes de guerra) de venezolanos presuntamente vinculados al narcotráfico, que debieron ser detenidos y procesados conforme a la ley, en marco de las operaciones frente a las costas venezolanas (zona económica exclusiva y aguas internacionales) por parte de fuerzas militares estadounidenses.

Operación militar: intervención y extracción

La realización de la operación militar y extracción indudablemente fue exitosa, se logró el objetivo que según estaba planteado, la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Siendo mediáticamente lo que la Administración Trump quería, una demostración de poder, eficacia y fuerza, un mensaje para Rusia, China y los gobiernos del orbe.

Sin embargo, quienes hemos tenido participación como fuerzas especiales en estos escenarios (rescate de rehenes, extracciones), sabemos que tal perfección es muy poco probable por no decir imposible, para sincronizar inteligencia, tecnología, logística, operadores (comandos), incluso la ausencia de la ley de Murphy (todo lo que pueda salir mal…).

Conspiración y facilitación de informaciones

Hubo una conspiración de algunos actores de la Dictadura, negociaron con los Estados Unidos su “inmunidad” o salvación, o eso creen ellos, colaborando con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, principalmente los hermanos Rodríguez (Delcy y Jorge)  y algunos militares, contribuyeron para la “perfecta” operación de extracción, evitando la reacción militar de las diferentes unidades, que no fuesen activados los planes operativos establecidos, dando información sobre las rutinas de la pareja.

Como primer “chivo expiatorio” (término usado para culpar a una persona de errores, acciones o decisiones equivocadas, desviando responsabilidades) ya fue señalado el General Javier Marcano Tábata, Jefe de la DIGECIM y de la Guardia de Honor Presidencial de Nicolás Maduro, destituido y arrestado por orden de Delcy Rodríguez.

Como creer que todas las defensas anti áreas (fijas, móviles y portátiles) fueron neutralizadas al mismo tiempo, que ningún helicóptero o avión estadounidense fue atacado, la no activación de los protocolos de reacción y defensa en Fuerte Tiuna, que ni siquiera algunos helicópteros venezolanos salieran en repuesta, no todos estaban en el aeropuerto de La Carlota o en Fuerte Tiuna.

Indiferentemente de  la  tecnología  de  último  nivel  para la guerra electrónica, cibernética, visores nocturnos, armas de última generación, la información captada y aportada por la CIA (que siempre ha estado en Venezuela, no como dijo el Presidente Trump, dando a entender que había autorizado su ingreso al país y operaciones hace algunos meses), las indudables capacidades operativas en CQB (velocidad, violencia y sorpresa) del grupo DELTA FORCE y otras unidades especiales.

La traición consistió en entrega de información e inacción voluntaria de las Fuerzas Armadas, unidades contraterroristas y comandos (SEBIN, CICPC, Policía Nacional) que facilitó la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Por mucho miedo, desesperación, impacto psicológico y caos en ese tipo de eventos, siempre hay una respuesta del bando atacado cuando cuenta con múltiples recursos humanos y logísticos destacados en diferentes puntos, el 03 de enero no fue una operación contra un solo objetivo a neutralizar, fue un ataque múltiple que duró más de una hora, preguntas abiertas ¿por qué nadie respondió a los ataques?, ¿qué paso y donde estaba el Edecán (oficial responsable de la seguridad de Nicolás Maduro y Cilia Flores) de turno esa noche?

Consecuencias

Los negociadores (traidores) lograron colaborar en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, pero también son responsables de todas las muertes (más de 70) ocasionadas por esa operación, civiles, militares venezolanos, que muy probablemente estos últimos no eran ni narcotraficantes ni terroristas, simplemente estaban de guardia, además de los cubanos destacados en la seguridad de Nicolás Maduro.

Aspectos jurídicos

Se está adversando a un Régimen dictatorial, con nexos a grupos irregulares, células terroristas, gobiernos totalitarios, grupos de delincuencia organizada transnacional, traficantes de drogas, violador de los derechos humanos, que desconoce resultados electorales, una organización criminal integrada por civiles y militares con el control de un Estado.

La Dictadura procura mesas de negociación y acuerdos para conseguir tiempo a su favor, así como ahora, esperando las reacciones del Congreso en los Estados Unidos y de la comunidad internacional para frenar nuevas operaciones militares del Gobierno Trump, así conseguir una estabilidad temporal.

El Régimen no va a claudicar por acciones legales o sanciones económicas, saldrá por la vía de la fuerza, sea por otra operación militar de los Estados Unidos, un muy poco probable estallido social que conlleve a una cadena de eventos o por una fractura en el componente militar mediante un Golpe de Estado, siendo esta última opción la mejor para los intereses de Venezuela.

Sin embargo, es necesario mencionar el contexto jurídico que ilegitima las operaciones militares de los Estados Unidos en Venezuela o contra sus nacionales, en dos escenarios, el ataque militar dentro del país y las operaciones en mar.

Ataque militar dentro de Venezuela

Violación de la Constitución de los Estados Unidos, al ejecutarse la acción militar sin la autorización del Congreso. Vulneración de la carta de la ONU. No obtuvo previamente la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional también fue incumplido.

Hay diferencia de criterios con respecto a la captura de Nicolás Maduro, en mi caso no lo considero Presidente legítimo, es un usurpador, en tal sentido no aplica la Convención de Viena sobre la inviolabilidad (inmunidad) personal del representante del Estado, tampoco aplica la jurisprudencia de casos anteriores sobre la inmunidad para arrestar a jefes de Estado en funciones.

No concuerdo en este caso con el principio de igualdad soberana, Maduro no representa al Estado. Con respecto a que hubo una extracción, podría ser visto como un secuestro y traslado forzoso, al no contar con autorización de las autoridades locales, no como una captura legal, pero recordemos que en Venezuela no hay un Gobierno legítimo, Edmundo González es un Presidente electo, sin juramentación.

Operaciones en mar y bloqueo naval a Venezuela

Por las operaciones y ataques letales cometidos, incumple la Convención de Ginebra, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos, el Derecho que prohíbe las ejecuciones sumarias.

Con respecto al bloqueo naval y la coerción armada, se ha vulnerado la Carta de la ONU, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la carta de la OEA, la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.

Estados Unidos ha cometido una agresión armada ilícita, Donald Trump con estas acciones ha generado una crisis en Washington, regional e internacional con consecuencias por definir, que abre la puerta para la responsabilidad internacional del Estado, acciones ante CIDH, la CPI, demandas civiles y penales.

Pero no se puede ser ingenuos, los Estados Unidos tienen la fuerza para desconocer y neutralizar cualquier acción legal en contra del Estado, algún integrante o ex miembro de su Gobierno y de las fuerzas armadas.

Rueda de prensa del presidente Donald Trump

El Presidente Donald Trump justificó la operación militar dentro de Venezuela argumentando que era en defensa de la Seguridad Nacional de los Estados Unidos, para combatir al terrorismo y al narcotráfico, presentando la operación como legítima, de interés regional y preventiva.

Pero en su exposición dejó en evidencia el interés real de controlar el petróleo, los recursos minerales y el territorio venezolano.

Deja por fuera de cualquier escenario de transición a María Corina Machado y a Edmundo González, a este último ni siquiera lo nombro, a pesar de ser el Presidente electo por la mayoría de los venezolanos.

No mencionó elecciones o democracia, su enfoque no estuvo en la restitución institucional del país. Como venezolano esto es inaceptable, ningún Gobierno o Presidente extranjero se puede subrogar el derecho a decidir sobre el territorio, los recursos y el destino político de Venezuela, usando el pretexto de ayudarnos, de seguridad o estabilidad.

Cuando el Presidente Donald Trump expone su interés de controlar petróleo, minerales y territorio, no así de elecciones, democracia o soberanía, deja de ser ayuda, pasa a ser intervención y dominación.

Estaríamos perdiendo tres principios básicos, primero la soberanía nacional, segundo la autodeterminación y tercero, no menos importante la dignidad como pueblo.

Quedaríamos sustituyendo una tiranía por un tutelaje extranjero, Venezuela no necesita dueños nuevos, requiere libertad, institución y apoyo internacional para confrontar a la Dictadura, logrando un cambio en los factores de poder.

María Corina Machado

Mencionaré las causas principales por las que reitero mi desacuerdo con el manejo dado a la crisis política, militar y social, por parte de María Corina Machado, es probable que algunos de estos puntos fueron también evaluados por la Administración Trump.

Reconozco que María Corina Machado tuvo la capacidad para unir a gran parte del país, convenciéndolo de votar en favor del hoy Presidente electo, logrando obtener las actas que probaron contundentemente el triunfo de Edmundo González.

Perdió el “timing” al día siguiente de las elecciones del 28 de julio del 2.024, al pedir que el pueblo se quedara en sus casas, no aprovechando las primeras manifestaciones y protestas públicas espontaneas, ocurridas incluso en los sectores más populares del país, esto bien estructurado hubiera podido llevar a la consecución del quiebre de la Dictadura y su salida del poder. Demostrando debilidad y cambio de su posición original. Sus  nexos,  alianzas   y   aceptación  silente  con  sectores  políticos  que  están  señalados de participar en hechos de corrupción, incluso en el Gobierno Interino, entre otros.

No asumió una posición firme para la juramentación del Presidente electo, en la conformación de un Gobierno al principio en el exilio, nombrando ministros claves, para programar y ejecutar políticas económicas, sociales, militares, policiales, de Seguridad de Estado, con los fondos disponibles a nivel internacional de Venezuela.

Su Programa de Gobierno, demuestra serias deficiencias, principalmente en lo que respecta a la Seguridad Nacional, no exhibiendo una hoja de ruta para garantizar la toma y control territorial del país, previa neutralización y judicialización de los actores criminales y terroristas que hoy ejercen intervención de parte importante del territorio.

No  accionar como estadista, sin comprender la realidad del país y global, la Dictadura no va sucumbir por presiones políticas, económicas o en supuestas negociaciones de “amnistías atemporales”, saldrán por la vía de la fuerza, ellos saben que una vez entreguen o pierdan el poder, podrán algunos, si les da tiempo huir a otros destinos (Cuba, Rusia, Turquía, China…), pero están claros que serán perseguidos judicialmente por tribunales venezolanos e internacionales, al estar vinculados a delitos que no prescriben y son perseguidos en todo el globo.

Por dejar en manos del Presidente Donald Trump las decisiones y acciones para ejecutar en Venezuela, al pedir una intervención militar demuestra su fracaso e incompetencia, no pudo o quiso impulsar una rebelión interna, demostrando que perdió capacidad de agenda propia, prefirió la comodidad de los editoriales de prensa, entrevistas con influencers, la política es una “guerra” que se da en diferentes campos, incluso en la calle, en los cuarteles, ella hace tiempo abandonó el tablero, debió tener una presencia y acción más firme, pública, menos ligera, llegar a Estados Unidos y hacer el “lobby” necesario en el Congreso y la Casa Blanca, recibir el Nobel en Oslo no era suficiente, ya es noticia de ayer.

Calló en temas como la persecución sistemática contra venezolanos en Estados Unidos, por el traslado de connacionales a la cárcel del CECOT en El Salvador, sin cumplir los procesos  legales  correspondientes,  violando  sus  derechos  humanos,  al  enmudecer   con relación a la neutralización de embarcaciones, con el saldo de decenas de venezolanos víctimas de ejecuciones extrajudiciales (violando derechos humanos y tratados internacionales), quienes no confrontaron con armas al grupo naval ubicado en las costas de Venezuela, con el objetivo por parte de la Administración Trump en demostrar fuerza, intimidar al Régimen, procurando un quiebre interno en el sector militar, estos venezolanos, que seguramente eran traficantes de drogas tenían que ser capturados y judicializados, no defiendo criminales, es un tema de justicia.

No evaluar la necesidad de crear uno o varios grupos de tarea, para realizar operaciones psicológicas, obtención de información, captura, extracción o neutralización de objetivos, para disminuir las capacidades de la Dictadura, hasta la caída del sistema, grupo o grupos que serían utilizados antes, durante y después de un cambio en los factores de poder en Venezuela, respetando los derechos humanos y leyes relacionadas. Estos grupos de tarea pueden aún acelerar una transición sin necesidad de intervención militar extranjera, se deja en claro que sería muy útil y oportuna la ayuda tecnológica, de inteligencia, militar, por parte de los Estados Unidos y otros países, pero siempre bajo la autoridad de venezolanos.

Quienes son la cara de un posible nuevo Gobierno de Edmundo González y María Corina Machado, por lo que respecta a la Seguridad de Estado, en lo militar, policial, inteligencia y contra inteligencia, no han demostrado entender la situación compleja que tocará enfrentar una vez se dé un cambio en los factores de poder, asumen con ligereza que el control territorial no será complejo.

El General (Ejercito) Narciso Emilio Ascanio Tovar, es visto en algunos sectores como quien encarna el rescate del orden militar profesional y la reconstrucción institucional, del cual no menosprecio las capacidades administrativas y su hoja de vida, he conversado con varios oficiales de la Fuerza Armada venezolana, todos exponen lo mismo, el General Ascanio Tovar no tiene real influencia.

María Corina Machado debería haber conformado un equipo multidisciplinario, por la parte militar captar apoyo de oficiales (activos y retirados), con real autoridad en la institución castrense y de haberse juramentado Edmundo González como Presidente, era necesario nombrar un Ministro de la Defensa y un Alto Mando Militar.

Para los servicios de inteligencia, contra inteligencia y policiales, el vocero de María Corina Machado y Edmundo González es Iván Simonovis, este desconoce y tiene una evaluación errada de la realidad con respecto a la Seguridad Nacional en Venezuela y las acciones necesarias a tomar, además de su aversión por las Fuerzas Armadas que representaría un problema de buenas relaciones y trabajo conjunto entre funcionarios civiles y militares.

Genuflexión, “lealtad” unilateral hacia el Presidente Donald Trump, creyendo erradamente que de darse un cambio en los factores de poder le sería entregada a ella y Edmundo González el control político de Venezuela. Como se expuso con anterioridad fue descalificada por el Presidente Trump, al manifestar que no tenía la capacidad ni el apoyo para un proceso de transición, objetivamente debo decir que es cierto. Guardo silencio los primeros dos días, luego del desplante del Presidente Donald Trump. Sigue asumiendo una posición dócil ante él, enviando mensajes sin respuesta.

Edmundo González

Existe una evidente ausencia de liderazgo por parte del Presidente electo. No han concretado la juramentación constitucional, pregunta ¿qué pasa si fallece o renuncia sin haberse juramentado?.

Pudo haber tomado acciones que hoy en día lo habrían colocado a él y a María Corina Machado en una posición de ventaja, debió haber establecido un Gobierno provisional en el exilio con funcionamiento real, diseñado una estrategia diplomática, jurídica, política, militar y operativa eficaz para confrontar al régimen, haber impulsado la creación de una Agencia de Seguridad Nacional (ASN) y grupos de tarea.

No ha realizado los esfuerzos necesarios para liberar a los presos políticos en Venezuela, ni dado asistencia a sus familias. Pudo tomar decisiones y acciones en muchos otros temas prioritarios    (Guyana,  Corte   Penal  Internacional,   CITGO,   ayuda   a   la   diáspora venezolana).

Nota: Edmundo González y María Corina Machado cometieron la torpeza de apoyar a la candidata Kamala Harris por intermedio de su equipo político, Edmundo González en un viaje a Estados Unidos luego de ser electo como Presidente fue a reunirse con representantes del Gobierno del Presidente Joe Biden, no haciendo lo mismo con Donald Trump, en política hay decisiones y omisiones que pasan factura, más aún con el actual Presidente americano.

Fuerzas Armadas

Son responsables por acción u omisión sobre la situación actual de Venezuela, la vulneración del territorio, permitiendo el ingreso y permanencia de grupos irregulares, células terroristas, grupos de delincuencia organizada. Peor aún consentir que un sector del componente militar esté involucrado en operaciones de tráfico de drogas, gasolina, oro.

Dejar que la Guardia Nacional haya sido utilizada para reprimir y violar derechos humanos contra la población civil, conjuntamente con funcionarios del CICPC, DIGECIM, SEBIN, la Policía Nacional y colectivos.

Sé de varios movimientos que buscaron un cambio en los factores de poder, todos fracasaron por múltiples factores, delaciones, incapacidad organizativa, objetivos poco realistas, incluso algunos que solo buscaban el beneficio económico de sus organizadores.

Muchos oficiales y sub oficiales perdieron su libertad y la vida, otros presos, olvidados por los sectores políticos que solo los mencionan para captar atención y recursos por intermedio de supuestas fundaciones. Pero lo anterior no justifica la pasividad, complicidad y cobardía.

Su inacción ante lo que sucede en el país es vergonzosa, más aún luego del 03 de enero, este documento que se hará llegar a varios oficiales, no es un mensaje para el Alto Mando o los generales, es para los oficiales de menor rango, la Patria exige su actuación, no es posible que estemos dejando el destino de la República a decisiones tomadas en Mar a Lago o Washington.

El quiebre militar cuando ocurra llevará a la salida del Régimen, pero también podría generar una división del componente militar en dos o más facciones, enfrentamientos internos, incluso el inicio de una guerra civil, con consecuencias devastadoras para el país, escenario poco probable, pero factible, nadie debería decir que nunca sucedería.

Acciones sugeridas

Insurrección de los mandos bajos y medios de las Fuerzas Armadas. Control de instalaciones y bases militares, principales ciudades y locaciones estratégicas.

Establecer en lo inmediato un estado de excepción y toque de queda con horarios rígidos, personal militar y policial en las calles, asegurando control territorial.

Conformar un gobierno de transición cívico militar, con una duración de uno o dos años. Convocar una Asamblea Constituyente, para generar una nueva Carta Magna según las necesidades y realidades del nuevo Estado, así como un Proyecto de Desarrollo Nacional supra partidista, con una visión para los próximos 50 años.

Solicitar apoyo internacional, grupos de fuerzas militares o de los cascos azules de la ONU, crear zonas de seguridad dentro del territorio nacional, ubicar, capturar o neutralizar aquellos grupos irregulares, de delincuencia organizada o células terroristas que no se acojan a un desarme inmediato requerido por el Gobierno de transición, esto con el objetivo primario del control territorial del Estado y estabilidad del Gobierno.

Observaciones finales

No se trata de una invasión, ni de una liberación, la intención del Gobierno del Presidente Donald Trump es ejercer control y administración sobre los principales recursos petroleros y minerales de Venezuela, mediante una vigilancia técnica del territorio, independientemente si el Gobierno resultante es democrático o dictatorial, desplazando deliberadamente la influencia de China, Rusia e Irán en la región.

Tampoco constituye una lucha real contra las drogas o los grupos criminales, esa narrativa fue utilizada como justificación para el bloqueo naval, para “legitimar” la posterior intervención militar dentro del territorio de Venezuela, con la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

No puede descartarse la posibilidad de un  segundo ataque, no con fines de extracciones, para neutralizar (eliminar) objetivos específicos, ante el incumplimiento de acuerdos por parte  de  Delcy Rodríguez y la cúpula de  la Dictadura, lo que evidenciaría una escalada del conflicto y un cambio en las reglas de actuación.

Venezuela se encuentra en esta crisis principalmente por responsabilidad de las Fuerzas Armadas que han permitido la instauración de un Régimen criminal y por sectores de oposición (incluyendo el de María Corina Machado), quienes dieron prioridad a sus intereses personales, partidistas, incluso algunos negociando con miembros de la Dictadura.

María Corina Machado, Edmundo González y sus equipos de trabajo, apenas están reaccionado al impacto que les causo el haber sido execrados (tal vez por los momentos, en esta etapa) e ignorados por el Presidente Donald Trump, quedando por fuera del actual proceso, buscan de forma “sutil” no confrontar directamente las decisiones del Presidente Donald Trump, procurando un cambio en las políticas implementadas, principalmente al dejar a Delcy Rodríguez y toda la estructura criminal en el poder.

Usando una vez más el discurso de libertad de los presos políticos para justificar declaraciones y presencia en redes, además de una apuesta por la posibilidad de un gran número de excarcelaciones por la presión de Washington, para subrogarse la “responsabilidad” de las posibles liberaciones.

Si María Corina Machado pretende mantener el apoyo popular y seguir siendo una opción de Gobierno en un futuro próximo debe retornar no solamente a Venezuela, a su discurso originario, dejar el escapulario, deslastrarse públicamente de “apoyos” innecesarios y cuestionados (Voluntad Popular, Primero Justicia, entre otros), tomar decisiones difíciles, ahora no solo tiene que confrontar al Régimen, también debe hacer lo propio con las pretensiones del Presidente Donald Trump hacia Venezuela y sus recursos, con esto último además de ser lo patrióticamente responsable, lograría obtener posiblemente un respaldo importante en las Fuerzas Armadas, tomar otras decisiones ya previamente mencionadas en este documento.

En el plano internacional, este tipo de políticas (Gobierno de los Estados Unidos) contribuye a intensificar la carrera armamentista y nuclear a escala global, el caso de Corea del Norte es ilustrativo, pese a los riesgos que representa, es muy poco probable una acción militar en su contra por parte de los Estados Unidos, debido a su capacidad de disuasión nuclear, si Saddam Hussein (Irak) o Muamar Gadafi (Libia) hubiesen   contado con armamento nuclear, probablemente se habrían mantenido en el poder.

Estados Unidos dejó de ser percibido como un Estado confiable, incrementándose de forma significativa las posibilidades de un conflicto de alcance mundial.

Los organismos internacionales como las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Corte Penal Internacional (CPI), han demostrado carecer de influencia y capacidad para imponer a sus estados miembros el cumplimiento efectivo del Derecho Internacional y sus principios fundamentales.

Para finalizar, respeto las opiniones y posiciones políticas de terceros, sin embargo, pretender justificar el bombardeo ejecutado por los Estados Unidos en territorio venezolano, comparándolo con  el golpe de estado de 1.992 y el uso de bombas por aviones militares venezolanos contra objetivos civiles o argumentando que, si el petróleo se lo estaba llevando China y Cuba, ahora pueda hacerlo los Estados Unidos, bajo la premisa de “estar mejor”, constituye una postura simplista, carente de análisis estratégico, contraria al interés nacional y profundamente anti patriótica, al desconocer las implicaciones reales en materia de soberanía, seguridad y geopolítica.

El camino no es fácil, vienen situaciones más complejas para Venezuela, no podemos creer que terceros asumirán nuestra obligación, recuperar la República, Estados Unidos debe ser nuestro principal socio comercial y militar, pero eso está muy distante a permitir y aceptar un neocolonialismo.

Esto es Realpolitik, poder real, no deseos, Delcy Rodríguez (representa continuidad “controlada”, el sistema por los momentos le responde) y el Régimen controlan el Estado, en esta transición pesa más que cualquier discurso de María Corina Machado (no puede ofrecer control militar, estabilidad, a pesar de tener legitimidad y respaldo ciudadano), el Gobierno de Donald Trump no le interesa recuperar la Democracia en Venezuela, solo el  control  de     daños,   que   Venezuela   no   “estalle”,   su   objetivo   real   es   administrar   sus recursos y la influencia Geopolítica del hemisferio occidental.

En Colombia a los 07 días del mes de enero de 2.026.

Abg. Gustavo Arturo Egui Bastidas. Consultor en Seguridad de Estado y Geopolítica

“son nuestros actos los que nos definen”

Artículo de Gustavo Arturo Egui Bastidas publicado en Internacionalizarse. Las ideas expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.


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